Ya estamos de vuelta otra vez! Con muchas ganas de retomar el ritmo habitual, compartir la experiencia de nuestras colaboradoras, proponer nuevos looks para la nueva temporada y, en definitiva, acompañaros en el camino de vivir la maternidad de una forma natural y actual…

En el último post de fertilidad, nuestra especialista en nutrición y fertilidad Laia Puigdellívol nos habló de la importancia de prepararnos para ser padres a tres niveles: fisiológico, mental y espiritual. Vimos que a nivel fisiológico, podíamos adquirir un estilo de vida saludable: buena alimentación, respetar periodos de sueño-descanso, eliminar tóxicos… para potenciar la preparación de nuestro cuerpo.

Hoy nos va a hablar de la preparación a nivel mental y espiritual, que aunque las tratemos en posts separados, todas estas partes van de la mano y nos referimos al cuerpo como un todo, en el cual una parte no funciona si la otra no está bien.

futuramadre.es-FERTILIDAD II

*foto vía pinterest.

¿Cuántas veces hemos comprobado como nos afectan nuestros pensamientos a nuestro estado de ánimo?

Cualquier pensamiento negativo crea una inestabilidad emocional que puede afectar de forma muy negativa y cursar a otras alteraciones perjudiciales. Si queremos ser padres, ante todo tenemos que ser positivos y creer en ello. Solemos ser impacientes porqué vivimos en una sociedad en la que “lo queremos todo”, todo tiene que ser “ya” y tenemos poca tolerancia a la frustración. ¿Vivimos en una sociedad en la que predominan el consumismo, la inmediatez, la invisibilidad, el egocentrismo i el hedonismo? Según mi opinión, sí. Por eso os recomiendo que si estáis intentando concebir un bebe tengáis en cuenta 4 puntos que os explico a continuación:

  1. Paciencia: es fundamental estar tranquilo y tener en cuenta que no siempre las cosas se consiguen enseguida. Comprobad si vuestras relaciones sexuales son regulares y se dan durante los días de la “ventana de fertilidad”. Aunque a veces puede resultar difícil, convendría tener relaciones “con amor” y no sólo con el único objetivo de concebir, tal y como les pasa a muchas parejas. Está bien saber en qué momento del ciclo somos más fértiles, pero sin llegar a la obsesión, que podría ser muy negativa para nuestra mente.
  2. Pensamientos positivos: cuando somos capaces de racionalizar los pensamientos negativos, somos capaces de afrontarlos y que éstos no nos afecten más de lo debido. Como he mencionado antes, creer que las cosas son posibles, tener una actitud positiva ante todo y abrir nuestro corazón, nos hará estar mucho mejor con nosotros mismos, a tener más confianza y a subir nuestra autoestima. Todos somos capaces de conseguir aquello que queremos!
  3. Ejercicio físico: moderado y a diario. Deberíamos movernos cada día, que no significa tener que ir “obligatoriamente” a un gimnasio y mucho menos a “machacarnos”. Se trata de tener el cuerpo y la mente concentrados en la actividad y por tanto, liberar tensiones y pensamientos acumulados a lo largo del día. Muchos estudios corroboran la importancia del ejercicio físico para una buena salud mental. Como siempre, pienso que las actividades como caminar, nadar, el yoga, actividades de cuerpo-consciencia….son las más recomendables.
  4. Alimentación rica en nutrientes y libre de contaminantes: en el próximo post me extenderé más en referencia a la alimentación pero ya vimos la importancia de que nos lleguen “buenos alimentos” que son los que están cargados de nutrientes y en definitiva los que suelen venir sin “E-“ y sin embalar….

¿Y como cuidamos la salud emocional? Si cuidamos nuestro cuerpo para que funcione correctamente a nivel fisiológico y cuidamos nuestra mente con buenos pensamientos, siendo coherentes, siendo pacientes y creyendo que todo es posible, nuestra salud física y mental repercutirán directamente a nuestro espíritu. Lo importante es hacer aquello que sentimos que debemos hacer e ir de acorde a nuestras creencias y valores para que nuestro “cuerpo”, entendido como un todo, esté en paz.